Salmos 126-150

Salmos Capítulo 126

Oración por la restauración

1Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan.
2Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.
3Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.
4Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev.
5Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
6Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

Salmos Capítulo 127

La prosperidad viene de Jehová

1Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.
2Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.
3He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
4Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.
5Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.

Salmos Capítulo 128

La bienaventuranza del que teme a Jehová

1Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos.
2Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien.
3Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
4He aquí que así será bendecido el hombre Que teme a Jehová.
5Bendígate Jehová desde Sion, Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,
6Y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel.

Salmos Capítulo 129

Plegaria pidiendo la destrucción de los enemigos de Sion

1Mucho me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel;
2Mucho me han angustiado desde mi juventud; Mas no prevalecieron contra mí.
3Sobre mis espaldas araron los aradores; Hicieron largos surcos.
4Jehová es justo; Cortó las coyundas de los impíos.
5Serán avergonzados y vueltos atrás Todos los que aborrecen a Sion.
6Serán como la hierba de los tejados, Que se seca antes que crezca;
7De la cual no llenó el segador su mano, Ni sus brazos el que hace gavillas.
8Ni dijeron los que pasaban: Bendición de Jehová sea sobre vosotros; Os bendecimos en el nombre de Jehová.

bendicen

Salmos Capítulo 130

Esperanza en que Jehová dará redención

1De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.
2Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica.
3JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?
4Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.
5Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.
6Mi alma espera a Jehová Más que los centinelas a la mañana, Más que los vigilantes a la mañana.
7Espere Israel a Jehová, Porque en Jehová hay misericordia, Y abundante redención con él;
8Y él redimirá a Israel De todos sus pecados.

Salmos Capítulo 131

Confiando en Dios como un niño

1Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas demasiado sublimes para mí.
2En verdad que me he comportado y he acallado mi alma Como un niño destetado de su madre; Como un niño destetado está mi alma.
3Espera, oh Israel, en Jehová, Desde ahora y para siempre.

Salmos Capítulo 132

Plegaria por la bendición sobre el santuario

1Acuérdate, oh Jehová, de David, Y de toda su aflicción;
2De cómo juró a Jehová, Y prometió al Fuerte de Jacob:
3No entraré en la morada de mi casa, Ni subiré sobre el lecho de mi estrado;
4No daré sueño a mis ojos, Ni a mis párpados adormecimiento,
5Hasta que halle lugar para Jehová, Morada para el Fuerte de Jacob.
6He aquí en Efrata lo oímos; Lo hallamos en los campos del bosque.
7Entraremos en su tabernáculo; Nos postraremos ante el estrado de sus pies.
8Levántate, oh Jehová, al lugar de tu reposo, Tú y el arca de tu poder.
9Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y se regocijen tus santos.
10Por amor de David tu siervo No vuelvas de tu ungido el rostro.
11En verdad juró Jehová a David, Y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu trono.
12Si tus hijos guardaren mi pacto, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.
13Porque Jehová ha elegido a Sion; La quiso por habitación para sí.
14Este es para siempre el lugar de mi reposo; Aquí habitaré, porque la he querido.
15Bendeciré abundantemente su provisión; A sus pobres saciaré de pan.
16Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, Y sus santos darán voces de júbilo.

17Allí haré retoñar el poder de David; He dispuesto lámpara a mi ungido.
18A sus enemigos vestiré de confusión, Mas sobre él florecerá su corona.

Salmos Capítulo 133

La bienaventuranza del amor fraternal

1¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!
2Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras;
3Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna.

Salmos Capítulo 134

Exhoratación a los guardas del templo

1Mirad, bendecid a Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches.
2Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid a Jehová.
3Desde Sion te bendiga Jehová, El cual ha hecho los cielos y la tierra.

Salmos Capítulo 135

La grandeza del Señor y la vanidad de los ídolos

1Alabad el nombre de Jehová; Alabadle, siervos de Jehová;
2Los que estáis en la casa de Jehová, En los atrios de la casa de nuestro Dios.
3Alabad a JAH, porque él es bueno; Cantad salmos a su nombre, porque él es benigno.
4Porque JAH ha escogido a Jacob para sí, A Israel por posesión suya.
5Porque yo sé que Jehová es grande, Y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses.
6Todo lo que Jehová quiere, lo hace, En los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.
7Hace subir las nubes de los extremos de la tierra; Hace los relámpagos para la lluvia; Saca de sus depósitos los vientos.
8El es quien hizo morir a los primogénitos de Egipto, Desde el hombre hasta la bestia.
9Envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto, Contra Faraón, y contra todos sus siervos.
10Destruyó a muchas naciones, Y mató a reyes poderosos;
11A Sehón rey amorreo, A Og rey de Basán, Y a todos los reyes de Canaán.
12Y dio la tierra de ellos en heredad, En heredad a Israel su pueblo.
13Oh Jehová, eterno es tu nombre; Tu memoria, oh Jehová, de generación en generación.
14Porque Jehová juzgará a su pueblo, Y se compadecerá de sus siervos.
15Los ídolos de las naciones son plata y oro, Obra de manos de hombres.
16Tienen boca, y no hablan; Tienen ojos, y no ven;
17Tienen orejas, y no oyen; Tampoco hay aliento en sus bocas.
18Semejantes a ellos son los que los hacen, Y todos los que en ellos confían.

19Casa de Israel, bendecid a Jehová; Casa de Aarón, bendecid a Jehová;
20Casa de Leví, bendecid a Jehová; Los que teméis a Jehová, bendecid a Jehová.
21Desde Sion sea bendecido Jehová, Quien mora en Jerusalén. Aleluya.

Salmos Capítulo 136

Alabanza por la misericordia eterna de Jehová

1Alabad a Jehová, porque él es bueno, Porque para siempre es su misericordia.
2Alabad al Dios de los dioses, Porque para siempre es su misericordia.
3Alabad al Señor de los señores, Porque para siempre es su misericordia.
4Al único que hace grandes maravillas, Porque para siempre es su misericordia.
5Al que hizo los cielos con entendimiento, Porque para siempre es su misericordia.
6Al que extendió la tierra sobre las aguas, Porque para siempre es su misericordia.
7Al que hizo las grandes lumbreras, Porque para siempre es su misericordia.
8El sol para que señorease en el día, Porque para siempre es su misericordia.
9La luna y las estrellas para que señoreasen en la noche, Porque para siempre es su misericordia.
10Al que hirió a Egipto en sus primogénitos, Porque para siempre es su misericordia.
11Al que sacó a Israel de en medio de ellos, Porque para siempre es su misericordia.
12Con mano fuerte, y brazo extendido, Porque para siempre es su misericordia.
13Al que dividió el Mar Rojo en partes, Porque para siempre es su misericordia;
14E hizo pasar a Israel por en medio de él, Porque para siempre es su misericordia;
15Y arrojó a Faraón y a su ejército en el Mar Rojo, Porque para siempre es su misericordia.
16Al que pastoreó a su pueblo por el desierto, Porque para siempre es su misericordia.
17Al que hirió a grandes reyes, Porque para siempre es su misericordia;
18Y mató a reyes poderosos, Porque para siempre es su misericordia;
19A Sehón rey amorreo, Porque para siempre es su misericordia;

20Y a Og rey de Basán, Porque para siempre es su misericordia;
21Y dio la tierra de ellos en heredad, Porque para siempre es su misericordia;
22En heredad a Israel su siervo, Porque para siempre es su misericordia.
23El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros, Porque para siempre es su misericordia;
24Y nos rescató de nuestros enemigos, Porque para siempre es su misericordia.
25El que da alimento a todo ser viviente, Porque para siempre es su misericordia.
26Alabad al Dios de los cielos, Porque para siempre es su misericordia.

Salmos Capítulo 137

Lamento de los cautivos en Babilonia

1Junto a los ríos de Babilonia, Allí nos sentábamos, y aun llorábamos, Acordándonos de Sion.
2Sobre los sauces en medio de ella Colgamos nuestras arpas.
3Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Sion.
4¿Cómo cantaremos cántico de Jehová En tierra de extraños?
5Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, Pierda mi diestra su destreza.
6Mi lengua se pegue a mi paladar, Si de ti no me acordare; Si no enalteciere a Jerusalén Como preferente asunto de mi alegría.
7Oh Jehová, recuerda contra los hijos de Edom el día de Jerusalén, Cuando decían: Arrasadla, arrasadla Hasta los cimientos.
8Hija de Babilonia la desolada, Bienaventurado el que te diere el pago De lo que tú nos hiciste.
9Dichoso el que tomare y estrellare tus niños Contra la peña.

Salmos Capítulo 138

Acción de gracias a favor de Jehová

1Te alabaré con todo mi corazón; Delante de los dioses te cantaré salmos.
2Me postraré hacia tu santo templo, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.
3El día que clamé, me respondiste; Me fortaleciste con vigor en mi alma.
4Te alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, Porque han oído los dichos de tu boca.
5Y cantarán de los caminos de Jehová, Porque la gloria de Jehová es grande.
6Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.
7Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra.
8Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.

tretas

Salmos Capítulo 139

Omnipresencia y omnisciencia de Dios

1Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
2Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos.
3Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.
4Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
5Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano.
6Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender.
7¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
8Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
9Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar,
10Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
11Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.
12Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
13Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
14Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.
15No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
16Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
17¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!
18Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo.

promesapromesa

19De cierto, oh Dios, harás morir al impío; Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.
20Porque blasfemias dicen ellos contra ti; Tus enemigos toman en vano tu nombre.
21¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, Y me enardezco contra tus enemigos?
22Los aborrezco por completo; Los tengo por enemigos.
23Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;
24Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.

Salmos Capítulo 140

Súplica de protección contra los perseguidores

1Líbrame, oh Jehová, del hombre malo; Guárdame de hombres violentos,
2Los cuales maquinan males en el corazón, Cada día urden contiendas.
3Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus labios. Selah
4Guárdame, oh Jehová, de manos del impío; Líbrame de hombres injuriosos, Que han pensado trastornar mis pasos.
5Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto a la senda; Me han puesto lazos. Selah
6He dicho a Jehová: Dios mío eres tú; Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
7Jehová Señor, potente salvador mío, Tú pusiste a cubierto mi cabeza en el día de batalla.
8No concedas, oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, para que no se ensoberbezca. Selah
9En cuanto a los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
10Caerán sobre ellos brasas; Serán echados en el fuego, En abismos profundos de donde no salgan.
11El hombre deslenguado no será firme en la tierra; El mal cazará al hombre injusto para derribarle.
12Yo sé que Jehová tomará a su cargo la causa del afligido, Y el derecho de los necesitados.
13Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia.

Salmos Capítulo 141

Oración a fin de ser guardado del mal

1Jehová, a ti he clamado; apresúrate a mí; Escucha mi voz cuando te invocare.
2Suba mi oración delante de ti como el incienso, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde.
3Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.
4No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, A hacer obras impías Con los que hacen iniquidad; Y no coma yo de sus deleites.
5Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo Que no me herirá la cabeza; Pero mi oración será continuamente contra las maldades de aquéllos.
6Serán despeñados sus jueces, Y oirán mis palabras, que son verdaderas.
7Como quien hiende y rompe la tierra, Son esparcidos nuestros huesos a la boca del Seol.
8Por tanto, a ti, oh Jehová, Señor, miran mis ojos; En ti he confiado; no desampares mi alma.
9Guárdame de los lazos que me han tendido, Y de las trampas de los que hacen iniquidad.
10Caigan los impíos a una en sus redes, Mientras yo pasaré adelante.

Salmos Capítulo 142

Petición de ayuda en medio de la prueba

1Con mi voz clamaré a Jehová; Con mi voz pediré a Jehová misericordia.
2Delante de él expondré mi queja; Delante de él manifestaré mi angustia.
3Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo.
4Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer; No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida.
5Clamé a ti, oh Jehová; Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes.
6Escucha mi clamor, porque estoy muy afligido. Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.
7Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio.

Salmos Capítulo 143

Súplica de liberación y dirección

1Oh Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos; Respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
2Y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.
3Porque ha perseguido el enemigo mi alma; Ha postrado en tierra mi vida; Me ha hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.
4Y mi espíritu se angustió dentro de mí; Está desolado mi corazón.
5Me acordé de los días antiguos; Meditaba en todas tus obras; Reflexionaba en las obras de tus manos.
6Extendí mis manos a ti, Mi alma a ti como la tierra sedienta. Selah
7Respóndeme pronto, oh Jehová, porque desmaya mi espíritu; No escondas de mí tu rostro, No venga yo a ser semejante a los que descienden a la sepultura.
8Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma.
9Líbrame de mis enemigos, oh Jehová; En ti me refugio.
10Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.
11Por tu nombre, oh Jehová, me vivificarás; Por tu justicia sacarás mi alma de angustia.
12Y por tu misericordia disiparás a mis enemigos, Y destruirás a todos los adversarios de mi alma, Porque yo soy tu siervo.

Salmos Capítulo 144

Oración pidiendo socorro y prosperidad

1Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra;
2Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.
3Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que en él pienses, O el hijo de hombre, para que lo estimes?
4El hombre es semejante a la vanidad; Sus días son como la sombra que pasa.
5Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende; Toca los montes, y humeen.
6Despide relámpagos y disípalos, Envía tus saetas y túrbalos.
7Envía tu mano desde lo alto; Redímeme, y sácame de las muchas aguas, De la mano de los hombres extraños,
8Cuya boca habla vanidad, Y cuya diestra es diestra de mentira.
9Oh Dios, a ti cantaré cántico nuevo; Con salterio, con decacordio cantaré a ti.
10Tú, el que da victoria a los reyes, El que rescata de maligna espada a David su siervo.
11Rescátame, y líbrame de la mano de los hombres extraños, Cuya boca habla vanidad, Y cuya diestra es diestra de mentira.
12Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, Nuestras hijas como esquinas labradas como las de un palacio;
13Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano; Nuestros ganados, que se multipliquen a millares y decenas de millares en nuestros campos;

14Nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; No tengamos asalto, ni que hacer salida, Ni grito de alarma en nuestras plazas.
15Bienaventurado el pueblo que tiene esto; Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.

Salmos Capítulo 145

Alabanza por la bondad y el poder de Dios

1Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.
2Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.
3Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable.
4Generación a generación celebrará tus obras, Y anunciará tus poderosos hechos.
5En la hermosura de la gloria de tu magnificencia, Y en tus hechos maravillosos meditaré.
6Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres, Y yo publicaré tu grandeza.
7Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad, Y cantarán tu justicia.
8Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia.
9Bueno es Jehová para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras.
10Te alaben, oh Jehová, todas tus obras, Y tus santos te bendigan.
11La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu poder,
12Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos, Y la gloria de la magnificencia de su reino.
13Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en todas las generaciones.
14Sostiene Jehová a todos los que caen, Y levanta a todos los oprimidos.
15Los ojos de todos esperan en ti, Y tú les das su comida a su tiempo.
16Abres tu mano, Y colmas de bendición a todo ser viviente.

17Justo es Jehová en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras.
18Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.
19Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.
20Jehová guarda a todos los que le aman, Mas destruirá a todos los impíos.
21La alabanza de Jehová proclamará mi boca; Y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre.

Salmos Capítulo 146

Alabanza por la justicia de Dios

1Alaba, oh alma mía, a Jehová.
2Alabaré a Jehová en mi vida; Cantaré salmos a mi Dios mientras viva.
3No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación.
4Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; En ese mismo día perecen sus pensamientos.
5Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza está en Jehová su Dios,
6El cual hizo los cielos y la tierra, El mar, y todo lo que en ellos hay; Que guarda verdad para siempre,
7Que hace justicia a los agraviados, Que da pan a los hambrientos. Jehová liberta a los cautivos;
8Jehová abre los ojos a los ciegos; Jehová levanta a los caídos; Jehová ama a los justos.
9Jehová guarda a los extranjeros; Al huérfano y a la viuda sostiene, Y el camino de los impíos trastorna.
10Reinará Jehová para siempre; Tu Dios, oh Sion, de generación en generación. Aleluya.

Alabanza por el favor de Dios hacia Jerusalén

1Alabad a JAH, Porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios; Porque suave y hermosa es la alabanza.
2Jehová edifica a Jerusalén; A los desterrados de Israel recogerá.
3El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.
4El cuenta el número de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres.
5Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito.
6Jehová exalta a los humildes, Y humilla a los impíos hasta la tierra.
7Cantad a Jehová con alabanza, Cantad con arpa a nuestro Dios.
8El es quien cubre de nubes los cielos, El que prepara la lluvia para la tierra, El que hace a los montes producir hierba.
9El da a la bestia su mantenimiento, Y a los hijos de los cuervos que claman.
10No se deleita en la fuerza del caballo, Ni se complace en la agilidad del hombre.
11Se complace Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia.
12Alaba a Jehová, Jerusalén; Alaba a tu Dios, oh Sion.
13Porque fortificó los cerrojos de tus puertas; Bendijo a tus hijos dentro de ti.
14El da en tu territorio la paz; Te hará saciar con lo mejor del trigo.
15El envía su palabra a la tierra; Velozmente corre su palabra.
16Da la nieve como lana, Y derrama la escarcha como ceniza.
17Echa su hielo como pedazos; Ante su frío, ¿quién resistirá?
18Enviará su palabra, y los derretirá; Soplará su viento, y fluirán las aguas.
19Ha manifestado sus palabras a Jacob, Sus estatutos y sus juicios a Israel.
20No ha hecho así con ninguna otra de las naciones; Y en cuanto a sus juicios, no los conocieron. Aleluya.

17Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
18Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.

19Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
20Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.
21Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
22Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.
23Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.
24Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

Salmos Capítulo 148

Exhoratación a la creación, para que alabe a Jehová

1Alabad a Jehová desde los cielos; Alabadle en las alturas.
2Alabadle, vosotros todos sus ángeles; Alabadle, vosotros todos sus ejércitos.
3Alabadle, sol y luna; Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.
4Alabadle, cielos de los cielos, Y las aguas que están sobre los cielos.
5Alaben el nombre de Jehová; Porque él mandó, y fueron creados.
6Los hizo ser eternamente y para siempre; Les puso ley que no será quebrantada.
7Alabad a Jehová desde la tierra, Los monstruos marinos y todos los abismos;
8El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, El viento de tempestad que ejecuta su palabra;
9Los montes y todos los collados, El árbol de fruto y todos los cedros;
10La bestia y todo animal, Reptiles y volátiles;
11Los reyes de la tierra y todos los pueblos, Los príncipes y todos los jueces de la tierra;
12Los jóvenes y también las doncellas, Los ancianos y los niños.
13Alaben el nombre de Jehová, Porque sólo su nombre es enaltecido. Su gloria es sobre tierra y cielos.
14El ha exaltado el poderío de su pueblo; Alábenle todos sus santos, los hijos de Israel, El pueblo a él cercano. Aleluya.

Salmos Capítulo 149

Exhortación a Israel, para que alabe a Jehová

1Cantad a Jehová cántico nuevo; Su alabanza sea en la congregación de los santos.
2Alégrese Israel en su Hacedor; Los hijos de Sion se gocen en su Rey.
3Alaben su nombre con danza; Con pandero y arpa a él canten.
4Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo; Hermoseará a los humildes con la salvación.
5Regocíjense los santos por su gloria, Y canten aun sobre sus camas.
6Exalten a Dios con sus gargantas, Y espadas de dos filos en sus manos,
7Para ejecutar venganza entre las naciones, Y castigo entre los pueblos;
8Para aprisionar a sus reyes con grillos, Y a sus nobles con cadenas de hierro;
9Para ejecutar en ellos el juicio decretado; Gloria será esto para todos sus santos. Aleluya

Salmos Capítulo 150

Exhoratación a alabar a Dios con instrumentos de música

1Alabad a Dios en su santuario; Alabadle en la magnificencia de su firmamento.
2Alabadle por sus proezas; Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.
3Alabadle a son de bocina; Alabadle con salterio y arpa.
4Alabadle con pandero y danza; Alabadle con cuerdas y flautas.
5Alabadle con címbalos resonantes; Alabadle con címbalos de júbilo.
6Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya