Salmos 101-125

Salmos Capítulo 101

promesa de vivir rectamente

1Misericordia y juicio cantaré; A ti cantaré yo, oh Jehová.
2Entenderé el camino de la perfección Cuando vengas a mí. En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.
3No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.
4Corazón perverso se apartará de mí; No conoceré al malvado.
5Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; No sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso.
6Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; El que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.
7No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.
8De mañana destruiré a todos los impíos de la tierra, Para exterminar de la ciudad de Jehová a todos los que hagan iniquidad.

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Salmos Capítulo 102

Oración de un afligido

1Jehová, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor.
2No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; Inclina a mí tu oído; Apresúrate a responderme el día que te invocare.
3Porque mis días se han consumido como humo, Y mis huesos cual tizón están quemados.
4Mi corazón está herido, y seco como la hierba, Por lo cual me olvido de comer mi pan.
5Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado a mi carne.
6Soy semejante al pelícano del desierto; Soy como el buho de las soledades;
7Velo, y soy Como el pájaro solitario sobre el tejado.
8Cada día me afrentan mis enemigos; Los que contra mí se enfurecen, se han conjurado contra mí.
9Por lo cual yo como ceniza a manera de pan, Y mi bebida mezclo con lágrimas,
10A causa de tu enojo y de tu ira; Pues me alzaste, y me has arrojado.
11Mis días son como sombra que se va, Y me he secado como la hierba.
12Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación.
13Te levantarás y tendrás misericordia de Sion, Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado.
14Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasión.
15Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová, Y todos los reyes de la tierra tu gloria;
16Por cuanto Jehová habrá edificado a Sion, Y en su gloria será visto;
17Habrá considerado la oración de los desvalidos, Y no habrá desechado el ruego de ellos.
18Se escribirá esto para la generación venidera; Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH,
19Porque miró desde lo alto de su santuario; Jehová miró desde los cielos a la tierra,
20Para oír el gemido de los presos, Para soltar a los sentenciados a muerte;

21Para que publique en Sion el nombre de Jehová, Y su alabanza en Jerusalén,
22Cuando los pueblos y los reinos se congreguen En uno para servir a Jehová.
23El debilitó mi fuerza en el camino; Acortó mis días.
24Dije: Dios mío, no me cortes en la mitad de mis días; Por generación de generaciones son tus años.
25Desde el principio tú fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.
26Ellos perecerán, mas tú permanecerás; Y todos ellos como una vestidura se envejecerán; Como un vestido los mudarás, y serán mudados;
27Pero tú eres el mismo, Y tus años no se acabarán.
28Los hijos de tus siervos habitarán seguros, Y su descendencia será establecida delante de ti.

Salmos Capítulo 103

Alabanza por las bendiciones de Dios

1Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
3El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
4El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;
5El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
6Jehová es el que hace justicia Y derecho a todos los que padecen violencia.
7Sus caminos notificó a Moisés, Y a los hijos de Israel sus obras.
8Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.
9No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo.
10No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
11Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
12Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
13Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.

14Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.
15El hombre, como la hierba son sus días; Florece como la flor del campo,
16Que pasó el viento por ella, y pereció, Y su lugar no la conocerá más.
17Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;

18Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
19Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos.
20Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo a la voz de su precepto.
21Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
22Bendecid a Jehová, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía, a Jehová.

Salmos Capítulo 104

Dios cuida de su creación

1Bendice, alma mía, a Jehová. Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia.
2El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina,
3Que establece sus aposentos entre las aguas, El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento;
4El que hace a los vientos sus mensajeros, Y a las flamas de fuego sus ministros.
5El fundó la tierra sobre sus cimientos; No será jamás removida.
6Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas.
7A tu reprensión huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron;
8Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste.
9Les pusiste término, el cual no traspasarán, Ni volverán a cubrir la tierra.
10Tú eres el que envía las fuentes por los arroyos; Van entre los montes;
11Dan de beber a todas las bestias del campo; Mitigan su sed los asnos monteses.
12A sus orillas habitan las aves de los cielos; Cantan entre las ramas.
13El riega los montes desde sus aposentos; Del fruto de sus obras se sacia la tierra.
14El hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre, Sacando el pan de la tierra,
15Y el vino que alegra el corazón del hombre, El aceite que hace brillar el rostro, Y el pan que sustenta la vida del hombre.
16Se llenan de savia los árboles de Jehová, Los cedros del Líbano que él plantó.
17Allí anidan las aves; En las hayas hace su casa la cigüeña.
18Los montes altos para las cabras monteses; Las peñas, madrigueras para los conejos.
19Hizo la luna para los tiempos; El sol conoce su ocaso.
20Pones las tinieblas, y es la noche; En ella corretean todas las bestias de la selva.
21Los leoncillos rugen tras la presa, Y para buscar de Dios su comida.
22Sale el sol, se recogen, Y se echan en sus cuevas.
23Sale el hombre a su labor, Y a su labranza hasta la tarde.
24¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; La tierra está llena de tus beneficios.
25He allí el grande y anchuroso mar, En donde se mueven seres innumerables, Seres pequeños y grandes.

26Allí andan las naves; Allí este leviatán que hiciste para que jugase en él.
27Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida a su tiempo.
28Les das, recogen; Abres tu mano, se sacian de bien.
29Escondes tu rostro, se turban; Les quitas el hálito, dejan de ser, Y vuelven al polvo.
30Envías tu Espíritu, son creados, Y renuevas la faz de la tierra.
31Sea la gloria de Jehová para siempre; Alégrese Jehová en sus obras.
32El mira a la tierra, y ella tiembla; Toca los montes, y humean.
33A Jehová cantaré en mi vida; A mi Dios cantaré salmos mientras viva.
34Dulce será mi meditación en él; Yo me regocijaré en Jehová.
35Sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, a Jehová. Aleluya.

Salmos Capítulo 105

Maravillas de Jehová a favor de Israel

1Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos.
2Cantadle, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas.
3Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová.
4Buscad a Jehová y su poder; Buscad siempre su rostro.
5Acordaos de las maravillas que él ha hecho, De sus prodigios y de los juicios de su boca,
6Oh vosotros, descendencia de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos.
7El es Jehová nuestro Dios; En toda la tierra están sus juicios.
8Se acordó para siempre de su pacto; De la palabra que mandó para mil generaciones,
9La cual concertó con Abraham, Y de su juramento a Isaac.
10La estableció a Jacob por decreto, A Israel por pacto sempiterno,
11Diciendo: A ti te daré la tierra de Canaán Como porción de vuestra heredad.
12Cuando ellos eran pocos en número, Y forasteros en ella,
13Y andaban de nación en nación, De un reino a otro pueblo,
14No consintió que nadie los agraviase, Y por causa de ellos castigó a los reyes.
15No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas.
16Trajo hambre sobre la tierra, Y quebrantó todo sustento de pan.
17Envió un varón delante de ellos; A José, que fue vendido por siervo.
18Afligieron sus pies con grillos; En cárcel fue puesta su persona.
19Hasta la hora que se cumplió su palabra, El dicho de Jehová le probó.
20Envió el rey, y le soltó; El señor de los pueblos, y le dejó ir libre.
21Lo puso por señor de su casa, Y por gobernador de todas sus posesiones,
22Para que reprimiera a sus grandes como él quisiese, Y a sus ancianos enseñara sabiduría.
23Después entró Israel en Egipto, Y Jacob moró en la tierra de Cam.
24Y multiplicó su pueblo en gran manera, Y lo hizo más fuerte que sus enemigos.
25Cambió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, Para que contra sus siervos pensasen mal.
26Envió a su siervo Moisés, Y a Aarón, al cual escogió.
27Puso en ellos las palabras de sus señales, Y sus prodigios en la tierra de Cam.

28Envió tinieblas que lo oscurecieron todo; No fueron rebeldes a su palabra.
29Volvió sus aguas en sangre, Y mató sus peces.
30Su tierra produjo ranas Hasta en las cámaras de sus reyes.
31Habló, y vinieron enjambres de moscas, Y piojos en todos sus términos.
32Les dio granizo por lluvia, Y llamas de fuego en su tierra.
33Destrozó sus viñas y sus higueras, Y quebró los árboles de su territorio.
34Habló, y vinieron langostas, Y pulgón sin número;
35Y comieron toda la hierba de su país, Y devoraron el fruto de su tierra.
36Hirió de muerte a todos los primogénitos en su tierra, Las primicias de toda su fuerza.
37Los sacó con plata y oro; Y no hubo en sus tribus enfermo.
38Egipto se alegró de que salieran, Porque su terror había caído sobre ellos.
39Extendió una nube por cubierta, Y fuego para alumbrar la noche.
40Pidieron, e hizo venir codornices; Y los sació de pan del cielo.
41Abrió la peña, y fluyeron aguas; Corrieron por los sequedales como un río.
42Porque se acordó de su santa palabra Dada a Abraham su siervo.
43Sacó a su pueblo con gozo; Con júbilo a sus escogidos.
44Les dio las tierras de las naciones, Y las labores de los pueblos heredaron;
45Para que guardasen sus estatutos, Y cumpliesen sus leyes. Aleluya.

Salmos Capítulo 106

La rebeldía de Israel

1Aleluya. Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
2¿Quién expresará las poderosas obras de Jehová? ¿Quién contará sus alabanzas?
3Dichosos los que guardan juicio, Los que hacen justicia en todo tiempo.
4Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo; Visítame con tu salvación,
5Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegría de tu nación, Y me gloríe con tu heredad.
6Pecamos nosotros, como nuestros padres; Hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
7Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, Sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo.
8Pero él los salvó por amor de su nombre, Para hacer notorio su poder.
9Reprendió al Mar Rojo y lo secó, Y les hizo ir por el abismo como por un desierto.
10Los salvó de mano del enemigo, Y los rescató de mano del adversario.
11Cubrieron las aguas a sus enemigos; No quedó ni uno de ellos.
12Entonces creyeron a sus palabras Y cantaron su alabanza.
13Bien pronto olvidaron sus obras; No esperaron su consejo.
14Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; Y tentaron a Dios en la soledad.
15Y él les dio lo que pidieron; Mas envió mortandad sobre ellos.
16Tuvieron envidia de Moisés en el campamento, Y contra Aarón, el santo de Jehová.
17Entonces se abrió la tierra y tragó a Datán, Y cubrió la compañía de Abiram.
18Y se encendió fuego en su junta; La llama quemó a los impíos.
19Hicieron becerro en Horeb, Se postraron ante una imagen de fundición.
20Así cambiaron su gloria Por la imagen de un buey que come hierba.
21Olvidaron al Dios de su salvación, Que había hecho grandezas en Egipto,
22Maravillas en la tierra de Cam, Cosas formidables sobre el Mar Rojo.
23Y trató de destruirlos, De no haberse interpuesto Moisés su escogido delante de él, A fin de apartar su indignación para que no los destruyese.
24Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra,
25Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.
26Por tanto, alzó su mano contra ellos Para abatirlos en el desierto,
27Y humillar su pueblo entre las naciones, Y esparcirlos por las tierras.

28Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos.
29Provocaron la ira de Dios con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos.
30Entonces se levantó Finees e hizo juicio, Y se detuvo la plaga;

31Y le fue contado por justicia De generación en generación para siempre.
32También le irritaron en las aguas de Meriba; Y le fue mal a Moisés por causa de ellos,
33Porque hicieron rebelar a su espíritu, Y habló precipitadamente con sus labios.
34No destruyeron a los pueblos Que Jehová les dijo;
35Antes se mezclaron con las naciones, Y aprendieron sus obras,
36Y sirvieron a sus ídolos, Los cuales fueron causa de su ruina.
37Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios,
38Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que ofrecieron en sacrificio a los ídolos de Canaán, Y la tierra fue contaminada con sangre.
39Se contaminaron así con sus obras, Y se prostituyeron con sus hechos.
40Se encendió, por tanto, el furor de Jehová sobre su pueblo, Y abominó su heredad;
41Los entregó en poder de las naciones, Y se enseñorearon de ellos los que les aborrecían.
42Sus enemigos los oprimieron, Y fueron quebrantados debajo de su mano.
43Muchas veces los libró; Mas ellos se rebelaron contra su consejo, Y fueron humillados por su maldad.
44Con todo, él miraba cuando estaban en angustia, Y oía su clamor;
45Y se acordaba de su pacto con ellos, Y se arrepentía conforme a la muchedumbre de sus misericordias.
46Hizo asimismo que tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos.
47Sálvanos, Jehová Dios nuestro, Y recógenos de entre las naciones, Para que alabemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas.
48Bendito Jehová Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad; Y diga todo el pueblo, Amén. Aleluya.

Salmos Capítulo 107

Dios libra de aflicción

1Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
2Díganlo los redimidos de Jehová, Los que ha redimido del poder del enemigo,
3Y los ha congregado de las tierras, Del oriente y del occidente, Del norte y del sur.
4Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, Sin hallar ciudad en donde vivir.
5Hambrientos y sedientos, Su alma desfallecía en ellos.
6Entonces clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró de sus aflicciones.
7Los dirigió por camino derecho, Para que viniesen a ciudad habitable.
8Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
9Porque sacia al alma menesterosa, Y llena de bien al alma hambrienta.
10Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros,
11Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.
12Por eso quebrantó con el trabajo sus corazones; Cayeron, y no hubo quien los ayudase.
13Luego que clamaron a Jehová en su angustia, Los libró de sus aflicciones;
14Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, Y rompió sus prisiones.
15Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
16Porque quebrantó las puertas de bronce, Y desmenuzó los cerrojos de hierro.
17Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión Y a causa de sus maldades;
18Su alma abominó todo alimento, Y llegaron hasta las puertas de la muerte.
19Pero clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró de sus aflicciones.
20Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina.
21Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres;
22Ofrezcan sacrificios de alabanza, Y publiquen sus obras con júbilo.
23Los que descienden al mar en naves, Y hacen negocio en las muchas aguas,
24Ellos han visto las obras de Jehová, Y sus maravillas en las profundidades.
25Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso, Que encrespa sus ondas.
26Suben a los cielos, descienden a los abismos; Sus almas se derriten con el mal.
27Tiemblan y titubean como ebrios, Y toda su ciencia es inútil.
28Entonces claman a Jehová en su angustia, Y los libra de sus aflicciones.

29Cambia la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus ondas.
30Luego se alegran, porque se apaciguaron; Y así los guía al puerto que deseaban.
31Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

32Exáltenlo en la congregación del pueblo, Y en la reunión de ancianos lo alaben.
33El convierte los ríos en desierto, Y los manantiales de las aguas en sequedales;
34La tierra fructífera en estéril, Por la maldad de los que la habitan.
35Vuelve el desierto en estanques de aguas, Y la tierra seca en manantiales.
36Allí establece a los hambrientos, Y fundan ciudad en donde vivir.
37Siembran campos, y plantan viñas, Y rinden abundante fruto.
38Los bendice, y se multiplican en gran manera; Y no disminuye su ganado.
39Luego son menoscabados y abatidos A causa de tiranía, de males y congojas.
40El esparce menosprecio sobre los príncipes, Y les hace andar perdidos, vagabundos y sin camino.
41Levanta de la miseria al pobre, Y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas.
42Véanlo los rectos, y alégrense, Y todos los malos cierren su boca.
43¿Quién es sabio y guardará estas cosas, Y entenderá las misericordias de Jehová?

Salmos Capítulo 108

Petición de ayuda contra el enemigo

1Mi corazón está dispuesto, oh Dios; Cantaré y entonaré salmos; esta es mi gloria.
2Despiértate, salterio y arpa; Despertaré al alba.
3Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos; A ti cantaré salmos entre las naciones.
4Porque más grande que los cielos es tu misericordia, Y hasta los cielos tu verdad.
5Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios, Y sobre toda la tierra sea enaltecida tu gloria.
6Para que sean librados tus amados, Salva con tu diestra y respóndeme.
7Dios ha dicho en su santuario: Yo me alegraré; Repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.
8Mío es Galaad, mío es Manasés, Y Efraín es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi legislador.
9Moab, la vasija para lavarme; Sobre Edom echaré mi calzado; Me regocijaré sobre Filistea.
10¿Quién me guiará a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom?
11¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado, Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?
12Danos socorro contra el adversario, Porque vana es la ayuda del hombre.
13En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos.

tretas

Salmos Capítulo 109

Clamor de venganza

1Oh Dios de mi alabanza, no calles;
2Porque boca de impío y boca de engañador se han abierto contra mí; Han hablado de mí con lengua mentirosa;
3Con palabras de odio me han rodeado, Y pelearon contra mí sin causa.
4En pago de mi amor me han sido adversarios; Mas yo oraba.
5Me devuelven mal por bien, Y odio por amor.
6Pon sobre él al impío, Y Satanás esté a su diestra.
7Cuando fuere juzgado, salga culpable; Y su oración sea para pecado.
8Sean sus días pocos; Tome otro su oficio.
9Sean sus hijos huérfanos, Y su mujer viuda.
10Anden sus hijos vagabundos, y mendiguen; Y procuren su pan lejos de sus desolados hogares.
11Que el acreedor se apodere de todo lo que tiene, Y extraños saqueen su trabajo.
12No tenga quien le haga misericordia, Ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos.
13Su posteridad sea destruida; En la segunda generación sea borrado su nombre.
14Venga en memoria ante Jehová la maldad de sus padres, Y el pecado de su madre no sea borrado.
15Estén siempre delante de Jehová, Y él corte de la tierra su memoria,
16Por cuanto no se acordó de hacer misericordia, Y persiguió al hombre afligido y menesteroso, Al quebrantado de corazón, para darle muerte.
17Amó la maldición, y ésta le sobrevino; Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.
18Se vistió de maldición como de su vestido, Y entró como agua en sus entrañas, Y como aceite en sus huesos.
19Séale como vestido con que se cubra, Y en lugar de cinto con que se ciña siempre.
20Sea este el pago de parte de Jehová a los que me calumnian, Y a los que hablan mal contra mi alma.
21Y tú, Jehová, Señor mío, favoréceme por amor de tu nombre; Líbrame, porque tu misericordia es buena.
22Porque yo estoy afligido y necesitado, Y mi corazón está herido dentro de mí.
23Me voy como la sombra cuando declina; Soy sacudido como langosta.

24Mis rodillas están debilitadas a causa del ayuno, Y mi carne desfallece por falta de gordura.
25Yo he sido para ellos objeto de oprobio; Me miraban, y burlándose meneaban su cabeza.
26Ayúdame, Jehová Dios mío; Sálvame conforme a tu misericordia.
27Y entiendan que esta es tu mano; Que tú, Jehová, has hecho esto.
28Maldigan ellos, pero bendice tú; Levántense, mas sean avergonzados, y regocíjese tu siervo.
29Sean vestidos de ignominia los que me calumnian; Sean cubiertos de confusión como con manto.
30Yo alabaré a Jehová en gran manera con mi boca, Y en medio de muchos le alabaré.
31Porque él se pondrá a la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan.

Salmos Capítulo 110

Jehová da dominio al rey

1Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
2Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.
3Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud.
4Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec.
5El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira.
6Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras.
7Del arroyo beberá en el camino, Por lo cual levantará la cabeza.

Salmos Capítulo 111

Dios cuida de su pueblo

1Alabaré a Jehová con todo el corazón En la compañía y congregación de los rectos.
2Grandes son las obras de Jehová, Buscadas de todos los que las quieren.
3Gloria y hermosura es su obra, Y su justicia permanece para siempre.
4Ha hecho memorables sus maravillas; Clemente y misericordioso es Jehová.
5Ha dado alimento a los que le temen; Para siempre se acordará de su pacto.
6El poder de sus obras manifestó a su pueblo, Dándole la heredad de las naciones.
7Las obras de sus manos son verdad y juicio; Fieles son todos sus mandamientos,
8Afirmados eternamente y para siempre, Hechos en verdad y en rectitud.
9Redención ha enviado a su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto; Santo y temible es su nombre.
10El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre.

Salmos Capítulo 112

Prosperidad del que teme a Jehová

1Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
2Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita.
3Bienes y riquezas hay en su casa, Y su justicia permanece para siempre.
4Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; Es clemente, misericordioso y justo.
5El hombre de bien tiene misericordia, y presta; Gobierna sus asuntos con juicio,
6Por lo cual no resbalará jamás; En memoria eterna será el justo.
7No tendrá temor de malas noticias; Su corazón está firme, confiado en Jehová.
8Asegurado está su corazón; no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo.
9Reparte, da a los pobres; Su justicia permanece para siempre; Su poder será exaltado en gloria.
10Lo verá el impío y se irritará; Crujirá los dientes, y se consumirá. El deseo de los impíos perecerá.

Salmos Capítulo 113

Dios levanta al pobre

1Alabad, siervos de Jehová, Alabad el nombre de Jehová.
2Sea el nombre de Jehová bendito Desde ahora y para siempre.
3Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová.
4Excelso sobre todas las naciones es Jehová, Sobre los cielos su gloria.
5¿Quién como Jehová nuestro Dios, Que se sienta en las alturas,
6Que se humilla a mirar En el cielo y en la tierra?
7El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del muladar,
8Para hacerlos sentar con los príncipes, Con los príncipes de su pueblo.
9El hace habitar en familia a la estéril, Que se goza en ser madre de hijos. Aleluya.

Salmos Capítulo 114

Las maravillas del Exodo

1Cuando salió Israel de Egipto, La casa de Jacob del pueblo extranjero,
2Judá vino a ser su santuario, E Israel su señorío.
3El mar lo vio, y huyó; El Jordán se volvió atrás.
4Los montes saltaron como carneros, Los collados como corderitos.
5¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que te volviste atrás?
6Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, Y vosotros, collados, como corderitos?
7A la presencia de Jehová tiembla la tierra, A la presencia del Dios de Jacob,
8El cual cambió la peña en estanque de aguas, Y en fuente de aguas la roca.

Salmos Capítulo 115

Dios y los ídolos

1No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, por tu verdad.
2¿Por qué han de decir las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios?
3Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho.
4Los ídolos de ellos son plata y oro, Obra de manos de hombres.
5Tienen boca, mas no hablan; Tienen ojos, mas no ven;
6Orejas tienen, mas no oyen; Tienen narices, mas no huelen;
7Manos tienen, mas no palpan; Tienen pies, mas no andan; No hablan con su garganta.
8Semejantes a ellos son los que los hacen, Y cualquiera que confía en ellos.
9Oh Israel, confía en Jehová; El es tu ayuda y tu escudo.
10Casa de Aarón, confiad en Jehová; El es vuestra ayuda y vuestro escudo.
11Los que teméis a Jehová, confiad en Jehová; El es vuestra ayuda y vuestro escudo.
12Jehová se acordó de nosotros; nos bendecirá; Bendecirá a la casa de Israel; Bendecirá a la casa de Aarón.
13Bendecirá a los que temen a Jehová, A pequeños y a grandes.
14Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; Sobre vosotros y sobre vuestros hijos.
15Benditos vosotros de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.
16Los cielos son los cielos de Jehová; Y ha dado la tierra a los hijos de los hombres.
17No alabarán los muertos a JAH, Ni cuantos descienden al silencio;
18Pero nosotros bendeciremos a JAH Desde ahora y para siempre. Aleluya

Salmos Capítulo 116

Acción de gracias por haber sido librado de la muerte

1Amo a Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas;
2Porque ha inclinado a mí su oído; Por tanto, le invocaré en todos mis días.
3Me rodearon ligaduras de muerte, Me encontraron las angustias del Seol; Angustia y dolor había yo hallado.
4Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Oh Jehová, libra ahora mi alma.
5Clemente es Jehová, y justo; Sí, misericordioso es nuestro Dios.
6Jehová guarda a los sencillos; Estaba yo postrado, y me salvó.
7Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, Porque Jehová te ha hecho bien.
8Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, Y mis pies de resbalar.
9Andaré delante de Jehová En la tierra de los vivientes.
10Creí; por tanto hablé, Estando afligido en gran manera.
11Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.
12¿Qué pagaré a Jehová Por todos sus beneficios para conmigo?
13Tomaré la copa de la salvación, E invocaré el nombre de Jehová.
14Ahora pagaré mis votos a Jehová Delante de todo su pueblo.
15Estimada es a los ojos de Jehová La muerte de sus santos.
16Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo, Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva; Tú has roto mis prisiones.
17Te ofreceré sacrificio de alabanza, E invocaré el nombre de Jehová.
18A Jehová pagaré ahora mis votos Delante de todo su pueblo,
19En los atrios de la casa de Jehová, En medio de ti, oh Jerusalén. Aleluya.

Salmos Capítulo 117

Alabanza por la misericordia de Jehová

1Alabad a Jehová, naciones todas; Pueblos todos, alabadle.
2Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, Y la fidelidadde Jehová es para siempre. Aleluya.

Salmos Capítulo 118

Acción de gracias por la salvación recibida de Jehová

1Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.
2Diga ahora Israel, Que para siempre es su misericordia.
3Diga ahora la casa de Aarón, Que para siempre es su misericordia.
4Digan ahora los que temen a Jehová, Que para siempre es su misericordia.
5Desde la angustia invoqué a JAH, Y me respondió JAH, poniéndome en lugar espacioso.
6Jehová está conmigo; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
7Jehová está conmigo entre los que me ayudan; Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.
8Mejor es confiar en Jehová Que confiar en el hombre.
9Mejor es confiar en Jehová Que confiar en príncipes.
10Todas las naciones me rodearon; Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.
11Me rodearon y me asediaron; Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.
12Me rodearon como abejas; se enardecieron como fuego de espinos; Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.
13Me empujaste con violencia para que cayese, Pero me ayudó Jehová.
14Mi fortaleza y mi cántico es JAH, Y él me ha sido por salvación.
15Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos; La diestra de Jehová hace proezas.
16La diestra de Jehová es sublime; La diestra de Jehová hace valentías.
17No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH.
18Me castigó gravemente JAH, Mas no me entregó a la muerte.
19Abridme las puertas de la justicia; Entraré por ellas, alabaré a JAH.
20Esta es puerta de Jehová; Por ella entrarán los justos.
21Te alabaré porque me has oído, Y me fuiste por salvación.

22La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo.
23De parte de Jehová es esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.
24Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.
25Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego; Te ruego, oh Jehová, que nos hagas prosperar ahora.
26Bendito el que viene en el nombre de Jehová; Desde la casa de Jehová os bendecimos.
27Jehová es Dios, y nos ha dado luz; Atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar.
28Mi Dios eres tú, y te alabaré; Dios mío, te exaltaré.
29Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia

Salmos Capítulo 119

Excelencias de la ley de Dios

1Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová.
2Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan;
3Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos.
4Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos.
5¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos Para guardar tus estatutos!
6Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese a todos tus mandamientos.
7Te alabaré con rectitud de corazón Cuando aprendiere tus justos juicios.
8Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente. Bet
9¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
10Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos.
11En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
12Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos.
13Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.
14Me he gozado en el camino de tus testimonios Más que de toda riqueza.
15En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos.
16Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras. Guímel
17Haz bien a tu siervo; que viva, Y guarde tu palabra.
18Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.
19Forastero soy yo en la tierra; No encubras de mí tus mandamientos.
20Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo.
21Reprendiste a los soberbios, los malditos, Que se desvían de tus mandamientos.
22Aparta de mí el oprobio y el menosprecio, Porque tus testimonios he guardado.
23Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí; Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,
24Pues tus testimonios son mis delicias Y mis consejeros. Dálet
25Abatida hasta el polvo está mi alma; Vivifícame según tu palabra.
26Te he manifestado mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos.
27Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas.
28Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra.
29Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley.
30Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí.
31Me he apegado a tus testimonios; Oh Jehová, no me avergüences.
32Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanches mi corazón. He
33Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, Y lo guardaré hasta el fin.
34Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón.
35Guíame por la senda de tus mandamientos, Porque en ella tengo mi voluntad.
36Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia.
37Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino.
38Confirma tu palabra a tu siervo, Que te teme.
39Quita de mí el oprobio que he temido, Porque buenos son tus juicios.
40He aquí yo he anhelado tus mandamientos; Vivifícame en tu justicia. Vau
41Venga a mí tu misericordia, oh Jehová; Tu salvación, conforme a tu dicho.
42Y daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado.
43No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad, Porque en tus juicios espero.
44Guardaré tu ley siempre, Para siempre y eternamente.
45Y andaré en libertad, Porque busqué tus mandamientos.
46Hablaré de tus testimonios delante de los reyes, Y no me avergonzaré;
47Y me regocijaré en tus mandamientos, Los cuales he amado.
48Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé, Y meditaré en tus estatutos. Zain
49Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, En la cual me has hecho esperar.
50Ella es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado.
51Los soberbios se burlaron mucho de mí, Mas no me he apartado de tu ley.
52Me acordé, oh Jehová, de tus juicios antiguos, Y me consolé.
53Horror se apoderó de mí a causa de los inicuos Que dejan tu ley.
54Cánticos fueron para mí tus estatutos En la casa en donde fui extranjero.
55Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová, Y guardé tu ley.
56Estas bendiciones tuve Porque guardé tus mandamientos. Chet
57Mi porción es Jehová; He dicho que guardaré tus palabras.
58Tu presencia supliqué de todo corazón; Ten misericordia de mí según tu palabra.
59Consideré mis caminos, Y volví mis pies a tus testimonios.
60Me apresuré y no me retardé En guardar tus mandamientos.
61Compañías de impíos me han rodeado, Mas no me he olvidado de tu ley.
62A medianoche me levanto para alabarte Por tus justos juicios.
63Compañero soy yo de todos los que te temen Y guardan tus mandamientos.
64De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra; Enséñame tus estatutos. Tet
65Bien has hecho con tu siervo, Oh Jehová, conforme a tu palabra.
66Enséñame buen sentido y sabiduría, Porque tus mandamientos he creído.
67Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra.
68Bueno eres tú, y bienhechor; Enséñame tus estatutos.
69Contra mí forjaron mentira los soberbios, Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.
70Se engrosó el corazón de ellos como sebo, Mas yo en tu ley me he regocijado.
71Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos.
72Mejor me es la ley de tu boca Que millares de oro y plata. Yod
73Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
74Los que te temen me verán, y se alegrarán, Porque en tu palabra he esperado.
75Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, Y que conforme a tu fidelidad me afligiste.
76Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo.
77Vengan a mí tus misericordias, para que viva, Porque tu ley es mi delicia.
78Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; Pero yo meditaré en tus mandamientos.
79Vuélvanse a mí los que te temen Y conocen tus testimonios.
80Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, Para que no sea yo avergonzado. Caf
81Desfallece mi alma por tu salvación, Mas espero en tu palabra.
82Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?
83Porque estoy como el odre al humo; Pero no he olvidado tus estatutos.
84¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
85Los soberbios me han cavado hoyos; Mas no proceden según tu ley.
86Todos tus mandamientos son verdad; Sin causa me persiguen; ayúdame.
87Casi me han echado por tierra, Pero no he dejado tus mandamientos.
88Vivifícame conforme a tu misericordia, Y guardaré los testimonios de tu boca. Lámed
89Para siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos.
90De generación en generación es tu fidelidad; Tú afirmaste la tierra, y subsiste.
91Por tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy, Pues todas ellas te sirven.
92Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido.
93Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos, Porque con ellos me has vivificado.
94Tuyo soy yo, sálvame, Porque he buscado tus mandamientos.
95Los impíos me han aguardado para destruirme; Mas yo consideraré tus testimonios.

tretas

96A toda perfección he visto fin; Amplio sobremanera es tu mandamiento. Mem
97¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.
98Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo.
99Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación.
100Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos;
101De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra.
102No me aparté de tus juicios, Porque tú me enseñaste.
103¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca.
104De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira. Nun
105Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

106Juré y ratifiqué Que guardaré tus justos juicios.
107Afligido estoy en gran manera; Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.
108Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca, Y me enseñes tus juicios.
109Mi vida está de continuo en peligro, Mas no me he olvidado de tu ley.
110Me pusieron lazo los impíos, Pero yo no me desvié de tus mandamientos.
111Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, Porque son el gozo de mi corazón.
112Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos De continuo, hasta el fin. Sámec
113Aborrezco a los hombres hipócritas; Mas amo tu ley.
114Mi escondedero y mi escudo eres tú; En tu palabra he esperado.
115Apartaos de mí, malignos, Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.
116Susténtame conforme a tu palabra, y viviré; Y no quede yo avergonzado de mi esperanza.
117Sosténme, y seré salvo, Y me regocijaré siempre en tus estatutos.
118Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos, Porque su astucia es falsedad.
119Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra; Por tanto, yo he amado tus testimonios.
120Mi carne se ha estremecido por temor de ti, Y de tus juicios tengo miedo. Ayin
121Juicio y justicia he hecho; No me abandones a mis opresores.
122Afianza a tu siervo para bien; No permitas que los soberbios me opriman.
123Mis ojos desfallecieron por tu salvación, Y por la palabra de tu justicia.
124Haz con tu siervo según tu misericordia, Y enséñame tus estatutos.
125Tu siervo soy yo, dame entendimiento Para conocer tus testimonios.
126Tiempo es de actuar, oh Jehová, Porque han invalidado tu ley.
127Por eso he amado tus mandamientos Más que el oro, y más que oro muy puro.
128Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí todo camino de mentira. Pe
129Maravillosos son tus testimonios; Por tanto, los ha guardado mi alma.
130La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.
131Mi boca abrí y suspiré, Porque deseaba tus mandamientos.
132Mírame, y ten misericordia de mí, Como acostumbras con los que aman tu nombre.
133Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
134Líbrame de la violencia de los hombres, Y guardaré tus mandamientos.
135Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo, Y enséñame tus estatutos.
136Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley. Tsade
137Justo eres tú, oh Jehová, Y rectos tus juicios.
138Tus testimonios, que has recomendado, Son rectos y muy fieles.
139Mi celo me ha consumido, Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.
140Sumamente pura es tu palabra, Y la ama tu siervo.
141Pequeño soy yo, y desechado, Mas no me he olvidado de tus mandamientos.
142Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.
143Aflicción y angustia se han apoderado de mí, Mas tus mandamientos fueron mi delicia.
144Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré. Cof
145Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, Y guardaré tus estatutos.
146A ti clamé; sálvame, Y guardaré tus testimonios.
147Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra.
148Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, Para meditar en tus mandatos.
149Oye mi voz conforme a tu misericordia; Oh Jehová, vivifícame conforme a tu juicio.
150Se acercaron a la maldad los que me persiguen; Se alejaron de tu ley.
151Cercano estás tú, oh Jehová, Y todos tus mandamientos son verdad.
152Hace ya mucho que he entendido tus testimonios, Que para siempre los has establecido. Resh
153Mira mi aflicción, y líbrame, Porque de tu ley no me he olvidado.
154Defiende mi causa, y redímeme; Vivifícame con tu palabra.
155Lejos está de los impíos la salvación, Porque no buscan tus estatutos.
156Muchas son tus misericordias, oh Jehová; Vivifícame conforme a tus juicios.
157Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, Mas de tus testimonios no me he apartado.
158Veía a los prevaricadores, y me disgustaba, Porque no guardaban tus palabras.
159Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos; Vivifícame conforme a tu misericordia.
160La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia. Sin
161Príncipes me han perseguido sin causa, Pero mi corazón tuvo temor de tus palabras.
162Me regocijo en tu palabra Como el que halla muchos despojos.
163La mentira aborrezco y abomino; Tu ley amo.
164Siete veces al día te alabo A causa de tus justos juicios.
165Mucha paz tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo.
166Tu salvación he esperado, oh Jehová, Y tus mandamientos he puesto por obra.
167Mi alma ha guardado tus testimonios, Y los he amado en gran manera.
168He guardado tus mandamientos y tus testimonios, Porque todos mis caminos están delante de ti. Tau
169Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento conforme a tu palabra.
170LLegue mi oración delante de ti; Líbrame conforme a tu dicho.
171Mis labios rebosarán alabanza Cuando me enseñes tus estatutos.
172Hablará mi lengua tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justicia.
173Esté tu mano pronta para socorrerme, Porque tus mandamientos he escogido.
174He deseado tu salvación, oh Jehová, Y tu ley es mi delicia.
175Viva mi alma y te alabe, Y tus juicios me ayuden.
176Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, Porque no me he olvidado de tus mandamientos.

Salmos Capítulo 120

Plegaria ante el peligro de la lengua engañosa

1A Jehová clamé estando en angustia, Y él me respondió.
2Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso, Y de la lengua fraudulenta.
3¿Qué te dará, o qué te aprovechará, Oh lengua engañosa?
4Agudas saetas de valiente, Con brasas de enebro.
5¡Ay de mí, que moro en Mesec, Y habito entre las tiendas de Cedar!
6Mucho tiempo ha morado mi alma Con los que aborrecen la paz.
7Yo soy pacífico; Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.

tretas

Salmos Capítulo 121

Jehová es tu guardador

1Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?
2Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.
3No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.
4He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.
5Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
6El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.
7Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma.
8Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre

Salmos Capítulo 122

Oración por la paz de Jerusalén

1Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.
2Nuestros pies estuvieron Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.
3Jerusalén, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí.
4Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado a Israel, Para alabar el nombre de Jehová.
5Porque allá están las sillas del juicio, Los tronos de la casa de David.
6Pedid por la paz de Jerusalén; Sean prosperados los que te aman.
7Sea la paz dentro de tus muros, Y el descanso dentro de tus palacios.
8Por amor de mis hermanos y mis compañeros Diré yo: La paz sea contigo.
9Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios Buscaré tu bien.

Salmos Capítulo 123

Plegaria pidiendo misericordia

1A ti alcé mis ojos, A ti que habitas en los cielos.
2He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, Y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, Así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, Hasta que tenga misericordia de nosotros.
3Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros, Porque estamos muy hastiados de menosprecio.
4Hastiada está nuestra alma Del escarnio de los que están en holgura, Y del menosprecio de los soberbios.

Salmos Capítulo 124

Alabanza por haber sido librado de los enemigos

1A no haber estado Jehová por nosotros, Diga ahora Israel;
2A no haber estado Jehová por nosotros, Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,
3Vivos nos habrían tragado entonces, Cuando se encendió su furor contra nosotros.
4Entonces nos habrían inundado las aguas; Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente;
5Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas impetuosas.
6Bendito sea Jehová, Que no nos dio por presa a los dientes de ellos.
7Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; Se rompió el lazo, y escapamos nosotros.
8Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, Que hizo el cielo y la tierra.

Salmos Capítulo 125

Dios protege a su pueblo

1Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, Que no se mueve, sino que permanece para siempre.
2Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, Así Jehová está alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre.
3Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos; No sea que extiendan los justos sus manos a la iniquidad.
4Haz bien, oh Jehová, a los buenos, Y a los que son rectos en su corazón.
5Mas a los que se apartan tras sus perversidades, Jehová los llevará con los que hacen iniquidad; Paz sea sobre Israel.

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